miércoles, 8 de agosto de 2018

Maria Luisa Spaziani



La indiferencia 


La indiferencia es infierno sin llamas, 
recuérdalo eligiendo entre mil colores 
tu gris fatal 

Si el mundo no tiene sentido 
sólo tuya es la culpa:
espera tu impronta 
esta bola de cera.

De La stella del libero arbitrio, 1986.
(Versión G.M.)


Original Italiano:

L’indifferenza

L’indifferenza è inferno senza fiamme,
ricordalo scegliendo fra mille tinte
il tuo fatale grigio.

Se il mondo è senza senso
tua solo è la colpa:
aspetta la tua impronta
questa palla di cera.


De La stella del libero arbitrio, 1986.



Biografía:
Maria Luisa Spaziani (Turín, 7 de diciembre de 1922 − Roma, 30 de junio de 2014) 

Maria Luisa nació en el seno de una acomodada familia burguesa de Turín, donde su padre era propietario de una fábrica de maquinaria para la industria química y pastelera. Con sólo diecinueve años, Maria Luisa Spaziani dirigió una revista literaria, primero llamada Il Girasole y después Il Dado, cuyo redactor jefe era Guido Hess Seborga. En esta revista publicarán obras inéditas grandes escritores italianos como Umberto Saba, Sandro Penna, Leonardo Sinisgalli o Vasco Pratolini, y también otro extranjeros, como Virginia Woolf, quien mandó un capítulo de su novela Las olas con una dedicatoria autógrafa: Alla piccola direttrice (A la pequeña directora). Spaziani no publicó en esta revista ninguno de sus propios poemas porque sentía que no tenían la calidad suficiente. 

Al tiempo, Spaziani estudia en la Facultad de Lenguas de la Universidad de Turín y se licencia con una tesis sobre Marcel Proust, dirigida por el francesista Ferdinando Neri. La cultura francesa será siempre un referente importantísimo en la obra y la vida de la autora, que pasará sucesivas estancias en París (la primera, en 1953, tras obtener una beca de estudios). 

En enero de 1949 conoció a Eugenio Montale durante una conferencia del poeta en el teatro Carignano de Turín, y desde entonces mantendrán una gran amistad y se frecuentarán en Milán. Montale animará a Spaziani a escribir poesía y ejercerá gran influencia en el estilo de sus primeras obras. La relación entre ambos escritores fue muy estrecha y Spaziani se convirtió en una suerte de musa para Montale, en especial en la serie de poemas titulados «Madrigali privati» pertenecientes al libro La bufera e altro (1956) donde Montale construye todo un poema («Da un lago svizzero») utilizando como acróstico el nombre de Maria Luisa Spaziani. No existe en toda la obra de Montale otro ejemplo de este recurso.

Spaziani envía un grupo de textos poéticos a la editorial Mondadori que, posteriormente, acrecienta con los poemas escritos durante su estancia en Francia en 1953. La editorial publica en 1954 el libro Le acque del Sabato
En 1956, la fábrica de su padre pasa por graves dificultades económicas, lo que obliga a Maria Luisa Spaziani a buscar trabajo como profesora de francés en un colegio de Turín. Ella acababa de regresar de un viaje por los Estados Unidos, conseguido gracias a unos premio promovidos por Henry Kissinger para promocionar a jóvenes con talento. El trato con estudiantes adolescentes en el colegio turinés le proporcionará gran felicidad, que se refleja en su producción poética, como en su libro Luna lombarda (1959), luego incluido en el volumen Utilità della memoria (1966). 
Entre 1955 y 1957 Spaziani impartió clases de lengua y literatura francesas en el liceo científico del colegio Facchetti de Treviglio. Su libro Suite per A. fue escrito durante ese periodo y refleja sus vivencias. Con él ganó el Premio Lerici en 1958. El jurado estaba presidido por Enrico Pea. 
En 1958, tras diez años de noviazgo, se casó con Elémire Zolla, un estudioso de la tradición mística y esotérica. Fue testigo de la boda el poeta Alfonso Gatto. El matrimonio duró poco y se disolvió en 1960. Spaziani comenzó a dar clase de lengua y literatura francesa en la Universidad de Mesina. Su experiencia siciliana está reflejada en su libro de poemas L'occhio del ciclone (1970), inspirado en el paisaje y el mar de Sicilia, y lo mismo sucede en sus siguientes obras, Transito con catene (1977) y Geometria del disordine (1981), libro este último con el que ganó el Premio Viareggio en su categoría de poesía. 
En 1978 fundó el Centro Internazionale Eugenio Montale (luego llamado Universitas Montaliana) para honrar la memoria del poeta y difundir su obra, institución que presidió desde 1982. También presidió el Premio Montale, que distingue a las mejores obras poéticas y traducciones publicadas en Italia. 
En 1990 publicó Giovanna d'Arco (1990), poema basado en el personaje de Juana de Arco, por el que la autora sentía gran interés. El poema está escrito en estrofas de ocho versos de endecasílabos sin rima. Spaziani trata de recrear una narración en verso de aire popular y fabuloso. En 2002 Fabrizio Crisafulli adaptó fragmentos de este poema para el teatro y tituló la obra Jeannette.


 Bibliografía:
-Le acque del sabato, 1954
-Il gong, 196* Utilità della memoria, 1966
-L'occhio del ciclone, 1970
-Transito con catene, 1977
-Geometria del disordine, 1981 (Premio Viareggio)
-La stella del libero arbitrio, 1986
-I fasti dell'ortica, 1996
-La traversata dell'oasi, 2002
-La luna è già alta, 2006
-Giovanna D'Arco, 1990 
-Tutte le poesie, 2012.

miércoles, 25 de julio de 2018

Dino Campana



El puerto que se adormece, el puerto el puerto 

El puerto que se adormece, el puerto el puerto
El puerto en el olor tenue desvanecido
Del alquitrán velado por las lunas
Eléctricas, sobre el mar apenas vivo
Se adormecen cansados los vagabundos
Bajo la nube de las chimeneas
Aún humeantes, aún unidas al cielo
Abrazándose en el olor del mar
Que mece sus amores y sus sueños
Es la fuerza que duerme, es la tristeza
Inconsciente de las cosas que serán
Es la vida que se mece en su ritmo
Fatigado. Está la nube negra
Encima y se extiende
Desde el vómito silencioso
Es la vida que se mece en su ritmo
Abatido, entre el dulce crujido
De los cordajes conversa reposa
La cabeza cansada y siente el mar profundo
Negro movedizo bajo la chata
Y las estrellas se apagan y la luz
Eléctrica lo hiere en el cerebro
Venus ha muerto
Es la hora en que el marinero de guardia
Espía al ladrón avanzar con pie firme
Y piensa en la gente lejana, antes del golpe fatal
Sobre el mar y sobre la tierra
Es la hora en que el gato roñoso
Que el mar enemigo escupió sobre la playa
Mira con ojos vacíos el negro juego de las olas
Es la hora que par los callejones profundos olorosos
A bacalao pasan las mandolinas
Frente a las muñecas semijudías en sus tronos
De avaricia y prostitución
Es la hora en que ronco se afana
El canillita en cantar las novedades
Bajo los portales y roen con ojos de gato
Los hinojos entre el griterío sordo y el arrastramiento de los pies
Es la hora del regreso voluptuoso
Del lobo y de la loba humanos
Sacra para el judío y la prostituta
A la infamia insatisfecha del mundo.

De Quaderno, 1911-12.
(Versión G.M.)





Original italiano:

Il porto che si addorme, il porto il porto

Il porto che si addorme, il porto il porto
Il porto nell'odor tenue svanito
Di catrame vegliato dalle lune
Elettriche, sul mare appena vivo
Vi si addormentan stanchi i vagabondi
Sotto le nube delle ciminiere
Ancor fumanti, ancor congiunte al celo
Abbracciandosi nell'odor del mare
Che culla i loro sogni e i loro amori
È la forza che dorme, è la tristezza
Inconscia delle cose che saranno
È la vita che cullasi nel ritmo
Affaticato. Sta la negra nube
Sopra e si stende
Dal vomito silente
È la vita che cullasi nel ritmo
Affranto, di tra il dolce scricchiolìo
De i cordami ciacula riposa
La testa stanca e sente il mar profondo
Nero movente di sotto la chiatta
E le stelle si spengono e la luce
Elettrica lo fiede nel cervello
Venere è morta
È l'ora che il marinaio di guardia
Spia il ladro avanzarsi fermo
E pensa alle genti lontane su mare su terra
Prima del colpo fatale
È l'ora che il gatto rognoso
Che il mare nemico spruzzò sulla spiaggia
Guarda con occhi vuoti il nero giuoco dell'onde
È l'ora che pei vichi fondi odoranti
Di stoccafisso passan le mandòle
Davanti alle bambole semigiudaiche in trono
D'avarizia e di prostituzione
È l'ora che roco s'affanna
Il giornalaio a cantar la novella
Sotto i portici e scoiattolano con occhi di gatti 
I finocchi tra il vociare assorto e lo striscio dei piedi
È l'ora della rivolta voluttuosa
Del lupo e della lupa umani
Sacra al giudeo ed alla prostituta
All'infamia insaziata del mondo

De Quaderno, 1911-12.



Biografía:

Más allá de algunos datos dispersos, casi todos develados por él mismo, poco es lo que se sabe de la vida de Dino Campana. Nacido en Marradi (Romaña, Italia) el 20 de agosto de 1885, murió en un hospital psiquiátrico florentino el 1 de marzo de 1932 por una infección producto de unas lastimaduras hechas al intentar escapar por los alambrados. 
Colaboró esporádicamente en las revistas culturales La Voce y Lacerba, y publicó un solo libro, Canti Orfici, en 1914. 
Él mismo se dedicaba a su venta. Cuando conseguía vender un ejemplar arrancaba las páginas que consideraba que no podían ser entendidas por el comprador. Se rumorea que a Marinetti sólo le dejó las tapas. 


Declaraciones de Dino Campana recogidas el 8 de noviembre de 1926 por el doctor Carlo Pariani en Castel Pulci:
“A los quince años fui al colegio en Piamonte: en Carmañola, cerca de Turín. Más tarde fui a la Universidad de Bolonia. No conseguí aprobar química. Y entonces me dediqué un poco a escribir y un poco a vagabundear. Estaba impulsado a una especie de manía de vagabundeo. Una especie de inestabilidad me impulsaba a cambiar continuamente... Yo debía estudiar letras. Si estudiaba letras podía vivir. No entendía la química, entonces me abandoné a la nada... Estuve algunos meses en prisión. Dos o tres meses en Suiza, en Basilea; por escándalo. Había peleado con un suizo: unas contusiones. No fui condenado. Tenía un pariente, me recomendó. En Italia, arrestado, y luego en mes de prisión en Parma hacia 1902-1903. He estado en el manicomio de Imola, del profesor Brugia: estuve allí cuatro meses. En Bélgica, depués de Imola, en el manicomio de Tournay otros cuatro meses... Desempeñé algunos oficios. Por ejemplo: templar el hierro; tamplaba una hoz, un hacha. Se vivía. Toqué el triángulo en la Marina Argentina. He sido portero en un círculo de Buenos Aires. Desempeñé tantos oficios [...] En la Argentina había olvidado hasta la aritmética. Si no, me habría empleado como contable... Hice de carbonero en los barcos mercantes, de fogonero. Hice de policía en la Argentina, es decir, de bombero [...] Estuve en Odesa. Vendía estrellas fugaces en las ferias [...] Conocía bien varias lenguas... Había venido a Italia desde Suiza para no desertar. En Italia vieron que había estado en un manicomio y no me llamaron a servicio. De modo, pues, que me quedé paseando... Vendía los Cantos Órficos [...] Si vendía aquel libro es porque era pobre... Todos me irritaban un poco. A los futuristas los encontraba vacíos, por ejemplo. Tenía una neurastenia fuerte... Una vez fui escritor, pero tuve que dejarlo porque tenía la mente debilitada. No conecto con las ideas, no sigo... Ahora es preciso que me ocupe de asuntos más importantes.” 


Al regresar a Marradi desde Francia, decidió irse y, atraído por el encanto de las pampas argentinas, pronto se embarcó en Génova y llegó a Buenos Aires. En los meses siguientes, vagando casi siempre a pie, se fue a Bahía Blanca, Montevideo, Rosario, Santa Rosa, Mendoza, el ejercicio de las diferentes ocupaciones: sonador del triángulo de la Armada argentina, excavador, niño, novio, portero, el policía (o "bombero"). Para regresar a Italia, se embarcó clandestinamente en un barco: descubierto, trabajó como marinero para ganar el viaje. Así llegó a Odessa, donde hizo una larga escala. C. aprovechó la oportunidad para unirse a una compañía de bossiaki, una especie de gitanos, con quien fue a la feria a vender serpentinas. De colado, llegó a Amberes, donde visitó varios museos y vio la imagen en la cual se inspiraría para Il Cappello alla Rembrandt. A causa de sus extravagancias, conoce la prisión de Saint-Gilles y luego el asilo de Tournay (donde conoció a la figura singular, que proporcionó el pretexto para il russo, una de las páginas más inquietantes de sus Canti Orfici). Liberado, fue a París, y de allí regresó a Marradi. 
Entre 1911 y 1912 reunió los frutos de una actividad poética que debe haber comenzado alrededor de veinte años. Estas son las cuarenta y tres composiciones que, tras haber sido transcritas por C. en un cuaderno escolar encontrado en su casa muchos años después de su muerte, componen esa sección que se conoce con el nombre de Quaderno. 
“En medio de sus vagabundeos, en su constante errar entre prisiones, sanatorios, países y oficios diversos, Dino escribe y reescribe su único libro que da por terminado en 1913. Para 1914 nuestro poeta se decide a cubrir la distancia que separa Marradi de Florencia, unos sesenta kilómetros, usando como medio de transporte sus propias piernas, con el único objetivo de encontrar un editor para su obra. Su propósito es hacer entrega del manuscrito al pintor futurista Ardengo Soffici y al célebre escritor y editor Giovanni Papini, directores de la prestigiosa revista Lacerba una de las más influyentes del momento. Al encontrarse con Papini, por entonces editor de La Voce, Campana le entrega el manuscrito titulado “Il piú lungo giorno” (“El día más largo”), con la ingenua esperanza de la publicación o, por lo menos, recomendaciones, referencias de otros editores. Pasan los días, Dino espera semanas completas sin escuchar más que un incomprensible silencio, y, al final, al enterarse de que Papini abandonaba su trabajo editorial, nuestro poeta le escribe suplicándole que lo atienda. Nada, sólo silencio, la carta nunca recibe respuesta. Desconcertado, Dino acude a Soffici exigiendo que le devuelva el manuscrito y explicando que esa es la única copia que existe de sus escritos; Soffici se digna responder, pero su respuesta resulta demoledora para la frágil estabilidad mental del poeta: el manuscrito se ha extraviado en una mudanza y no aparecerá hasta 57 años después cuando, en 1971, la viuda de Soffici lo encuentra entre los papeles de su marido. Desmoronado, devastado, al borde de un colapso, nuestro poeta se empeña frenética y febrilmente en reescribir su obra de memoria, posiblemente con ayuda de algunas notas que conserva, y, finalmente, edita por su cuenta sus poemas en la imprenta local de Marradi, ahora con el título de “Canti orfici” (“Cantos órficos”). Cabe anotar que, cuando eventualmente la viuda de Sofficci encontró el manuscrito de El día más largo, sorprendió la fidelidad con que los Cantos órficos se aproximaron a su primera versión. Una vez editada su obra, Campana, aguijoneado por el hambre, se resigna a vender su libro aunque no está dispuesto a venderlo a cualquiera, y, en consecuencia, se desarrolla la escena descrita al inicio de estas líneas, escena que Soffici pinta con estas palabras: 
“Un individuo simpático y considerado inteligente quizás podía obtener los Cantos con el autógrafo del poeta; un simple burgués recibía solo el libro o peor, sin la primera página ni la cubierta; si luego se trataba de un tipo ordinario claramente ajeno a las artes, Campana no se lo daba sin antes quitarle delante de él las páginas que consideraba demasiado elevadas […] A algunos estúpidos presuntuosos que se las daban de escritores llegó a no entregar más que la cubierta y pocas páginas que él consideraba poco lograda]“. 
Ello contribuye a que su obra sólo encuentre algún eco en el restringido círculo de sus amigos más inmediatos; no obstante, catorce años después, la reedición de los Cantos órficos en 1928 le trae la fama y el reconocimiento de sus contemporáneos, pero para entonces, Dino Campana ha estado internado por diez años en el Hospital Psiquiátrico de Castel Pulci del que ya nunca saldrá. El primero de marzo de 1932, Dino falleció en Castel Pulci debido a una septicemia, posiblemente consecuencia de una infección contraída al saltar la alambrada que rodeaba el sanatorio en un intento por escapar. A su muerte es enterrado en la iglesia de Badia a Settimo, iglesia que durante la segunda guerra mundial fue bombardeada por los nazis. 
Ahora bien, en la poesía de Campana no es posible adivinar un único estilo, la suya es una poesía de múltiples voces que encierra paradojas, contradicciones, elementos antagónicos que se funden y confluyen en una voz personalísima que toma símbolos y temas antiguos para proyectar y expresar la angustia y el dolor del ser humano contemporáneo; pero no se trata de un paisaje plagado de nubarrones grises, Campana canta y se derrama en himnos ofreciendo el espectáculo de una poesía pura, a veces demasiado ruda, descuidada en apariencia, versos que remiten al instante primigenio de la creación poética. Sobre este poeta, que se resiste a ser encasillado en convenciones literarias, Curzio Malaparte advierte: 
“En su locura de poeta emergieron visiones nocturnas, de un día que se precipita rápidamente en la melancolía de la noche, en el temblor nocturno, en la oscuridad del espíritu […] La pureza deriva de Campana de una infantil, fallida mediación con la realidad que lo circunda. El solo instrumento es la palabra, incomprendida, rechazada, escondida (el manuscrito perdido, sus versos recompuestos en un desván en 1931) que quedó incontaminada precisamente porque no fue usada, no fue explotada. Perla de una ostra que el hado ha vuelto aislada, encerrada. La poesía no tolera reclusiones, el canto es liberación de los afanes, es deseo, es sueño, recuerdo, futuro que fluye y ahoga la palabra constreñida al silencio de Dino Campana, se desprende y se alza como grito, como hoja, como luna eléctrica, como pura energía poética.” 
Por otra parte, cabe señalar que la poesía de Dino Campana no se reduce al verso, de hecho, los Cantos órficos abren la puerta de entrada a su poético mundo con un largo poema en prosa titulado La notte; esta prosa poética no pasa desapercibida a Curzio Malaparte quien anota: 
“La prosa de Campana es pura poesía, pura y disonante como bronce de campana, como el vacío de la noche, agujero negro que chupa su espíritu tan necesitado de ser reconocido, como enfermo, como persona, como poeta.” 
También cabe anotar que el título del poemario no es fortuito, por el contrario, indica claramente la posición del poeta respecto de la tradición lírica italiana. De un lado, la palabra “Cantos” hace referencia a una larga tradición en la lírica italiana; recordemos que, en principio, el canto hacía referencia a un tipo de composición lírica que tenía por fin ser cantada, no obstante, en la tradición italiana el canto hace referencia a las partes de una composición poética de considerable extensión; para ilustrar este punto recuérdese el ejemplo por antonomasia en la poesía italiana: la Divina Commedia, un extenso poema subdividido en 100 cantos; en el caso del poeta que nos ocupa, la palabra “cantos” alude más bien a una deuda con el poeta Giacomo Leopardi en cuyos cantos, cada composición puede entenderse como parte de un conjunto único, pero no pueden definirse como subdivisiones de un extenso poema[4]. La segunda palabra del título “Órficos”, alude a una ruptura, un rechazo de las tendencias poéticas que circulaban en la Italia de Dino; El título también remite a los misterios órficos de la antigua Grecia, al arcano silencio cuyos secretos sólo se descubren al iniciado; de este modo, Campana dota a su poética de un simbolismo que cubre sus palabras bajo un velo de misterio que sólo pueden penetrar unos cuantos elegidos, lo que nos trae la imagen del poeta arrancando páginas de su libro antes de entregarlo al futuro lector.” 
http://revistamito.com/dino-campana-el-poeta-maldito-italiano/


Bibliografía:
-Canti Orfici, Tip. Ravagli, Marradi, 1914.
-Inediti, a cura di E. Falqui, Vallecchi, Firenze, 1942
-Taccuino, a cura di Matacotta, Edizioni Amici della Poesia, Fermo, 1949 (poi in Taccuini, edizione critica e commento di F.Ceragioli, Scuola Normale Superiore, Pisa, 1990)
-Taccuinetto faentino, a cura di D. De Robertis, Vallecchi, Firenze, 1960
-Fascicolo marradese inedito del poeta dei "Canti Orfici", a cura di F. Ravagli, Giunti-Bemporad Marzocco, Firenze, 1972
-Il più lungo giorno. I. Riproduzione anastatica del manoscritto ritrovato dei Canti Orfici, II: Il testo critico, a cura di D. De Robertis, prefazione di E. Falqui, Archivi di Arte e Cultura Dell'Età Moderna - Vallecchi, Roma-Firenze, 1973 (Poi su CD-ROM: Vallecchi, Firenze, 2002


martes, 10 de julio de 2018

Francesco Nappo

Única imagen encontrada de F. Nappo (si es que se trata de Nappo)
En el lago de Teberíades 

Antes de lo que te esperas
la ebria risa de Cristo
te contenta, con el agua
del lago donde se hunde
su paso y canta la tormenta .
Y llamo bien al mal
del que no dispongo.
Y llamo amor la rama
que no pretende el sol
y el cielo fragmenta.
…………………………………….

La patria será
cuando todos seamos extranjeros.
……………………………………

El canódromo de la via Domitana

Al sonido de la ciega campana
irrumpe el tufo de los cubiles,
tiende las largas correas, arrastra
erguidos perros a los lugares de reclusión.
La sola vista de la irrisoria liebre
enfurece a los lebreles, inclinada
hacia nosotros da por un momento
suerte a todos. Luego la pista: del viento
consortes corren eternamente
en encorvado relámpago sólo los perros.
Ghibli no ganó, el elegido.
Celebro su nombre.
………………………………….

Imperfectio santísima,
defectuoso fulgor,
sueño de los pobres,
sueño de los señores.
Obedecer solamente
a la vida que vive. 
................................................

Homilía

Porque nada sería sin ustedes,
me atrevo a decirles, compañeros de mi vida:
sólo crean en las cosas
que no exigen el bien: la fe es
esa espera satisfecha del niño
que pide al padre amado los buenos
regalos que no puede comprarle.
Así se detiene el mar de los milenios
en la pequeña bahía de su mente,
así se disuelve el ímpetu de las olas
en el fondo migratorio donde las inmóviles
formaciones de los peces vagando van
de bendita hambre.
de Poesie 1979-2007Quodlibet, 2007.
(Versiones de G.M.)



Originales Italianos:


Sul lago di Tiberiade

Avanti che tu speri
l’ebbro riso di Cristo
ti contenti, l’acqua
del lago dove affonda
il passo e la tempesta canta.
E chiamo bene il male
del quale non dispongo.
E chiamo amore il ramo
che non pretende il sole
e il cielo frange.
..............................................
La patria sarà quando
tutti saremo stranieri.
...............................................
Il cinodromo della via Domitiana
Al suono d’una cieca martinella
irrompe l’afrore dei covili,
tende i lunghi guinzagli, trascina
erti canieri alle recluse poste.
La derisoria lepre infuria
i levrieri alla vista, inclini
noi rende ad ogni sorte per un
momento. Quindi la pista: al vento
consorti corrono eternamente
solo i cani in un curvo baleno.
Ghibli non vinse, il prescelto.
Celebro il suo nome.
....................................
Imperfectio santissima,
difettivo fulgore,
sonno dei poveri,
sogno dei signori.
Obbedire soltanto
alla vita che vive.
....................................

Omelia
Poiché nulla sarei senza di voi,
oso dirvi, compagni di mia vita:
alle cose crediate solamente
che il bene non esigono: la fede è
quell’attesa esaudita del bambino
che chiede al padre amato i bei
regali che non può comprargli.
Così s’arresta il mare dei millenni
nella piccola baia della sua mente,
così si scioglie l’impeto dei flutti
nel fondale migrante ove le immote
schiere dei pesci vagando vanno
di beata fame.

de Poesie 1979-2007Quodlibet, 2007.


Añadimos a continuación un texto de Giorgio Agamben, quien se ha ocupado crítica y editorialmente de difundir la obra de Nappo.
"En lo que respecta a Nappo, hay que invertir la imagen heideggeriana según la cual el hombre está “en camino hacia el lenguaje” para preguntarse, en todo caso: ¿hacia quién y hacia qué está en camino la lengua? A condición de precisar en seguida que el viaje que la lengua realiza es, aquí, de ultratumba, porque la lengua de Nappo es, según el oscuro dogma pascoliano, una lengua muerta. Desde que Pascoli lanzó, casi al pasar, este certificado de defunción, la gran cosecha de la poesía italiana del siglo XX, de Montale a Penna y a Caproni, ha hecho olvidar a los críticos su pertinencia. pero los pocos poetas brillantes de la generación de Nappo (como demuestra , por ejemplo, la lengua “desnuda” y “seca” de Eugenio de Signoribus) saben que esa cosecha no garantiza nada para su lengua. En las láminas de oro encontradas en los týmpanoi (atabales) órficos, el muerto implora obstinadamente “Dipsai d’eim’ayos (tengo sed, estoy seco), quemado por la sed, dadme de beber el agua gélida que proviene del lago de Mnemosyne”. Los poemas de Nappo son láminas órficas dispuestas sobre la lengua muerta de la poesía, que la acompañan en su viaje más allá de lo humano (pero no hacia Dios, del que sin embargo proviene). Lengua interrumpida y espectral, sedienta de memoria, que parece sin embargo olvidar continuamente lo que evoca (como “el recuerdo que nada recuerda” de Campana). Por eso los admirables injertos dialectales no son la emergencia de algo vivo en un contexto sepulcral sino la de la lengua muerta de un idioma aún más espectral, relicario infinita y memorablemente remoto."


Giorgio Agamben, Categorie italiane : Studi di poética e di letteratura. – Marsilio, 1996. La trad. de este fragmento corresponde a Edgardo Dobry para El final del poema : estudios de poética y literatura. p.215, 216– Adriana Hidalgo, 2016.

A modo de biografía por el momento sólo podemos decir que Francesco Nappo nació en Napoli en 1949. Enseña italiano e historia en escuelas superiores.



viernes, 6 de julio de 2018

Giorgio Caproni



Regreso

He regresado allí
donde nunca estuve.
Nada, de lo que no fue, ha cambiado.
Sobre la mesa (en el hule
a cuadritos) por la mitad
he vuelto a encontrar el vaso
jamás llenado. Todo
permanece aún tal y como
nunca lo había dejado.



de Il muro della terra (1964-74)
(Versión G.M.)


Original Italiano:


Ritorno
Sono tornato là
dove non ero mai stato.
Nulla, da come non fu, è mutato.
Sul tavolo (sull’incerato
a quadretti) ammezzato
ho ritrovato il bicchiere
mai riempito. Tutto
è ancora rimasto quale
mai l’avevo lasciato.



 de Il muro della terra (1964-74)

Manuscrito de Ritorno obsequiado por el poeta a Giorgio Agamben.
Biografía:
Giorgio Caproni (Livorno, 7 de enero de 1912 - Roma, 22 de enero de 1990) fue un poeta, crítico literario y traductor italiano.
En marzo de 1922, la familia se mudó a Génova, donde el joven terminó sus estudios y cursó Magisterio.
Al mismo tiempo estudiando violín y siguiendo las lecciones de filosofía de Giuseppe Rensi. En 1936 publicó su primera colección de poemas. Vendedor, empleado y finalmente profesor de primaria, en 1938 se mudó con su esposa Rina a Roma, donde continuó trabajando como profesor hasta 1973, viviendo aislado y alejándose de los salones literarios. Después de la guerra y la resistencia, impulsado también por la necesidad económica, colaboró ​​en numerosas revistas como "L'Unità", "WORLD WORLD", "Avanti!", "Italia socialista", "Il lavoro nuovo", "La feria literaria", etc., con artículos, historias, traducciones. De hecho, su actividad como traductor de prosa y poesía también fue intensa, especialmente la de autores franceses. Tradujo, entre otras cosas: Le Temps retrouvé de Proust , Les Fleurs du mal de Baudelaire, Mort à crédit de Celine, Bel-ami de Maupassant, y luego a Genet y  a Apollinaire.


Bibliografía:
Poesía
Come un'allegoria (1932-1935), prefazione di Aldo Capasso, Genova, Degli Orfini, 1936.
Ballo a Fontanigorda, Genova, Degli Orfini, 1938.
Finzioni, Roma, Istituto grafico tiberino, 1941.
Cronistoria, Firenze, Vallecchi, 1943.
Stanze della funicolare, Roma, De Luca, 1952.
Litania, 1954
Il passaggio di Enea. Prime e nuove poesie raccolte, Firenze, Vallecchi, 1956.
Il seme del piangere, Milano, Garzanti, 1959.
Congedo del viaggiatore cerimonioso & altre prosopopee, Milano, Garzanti, 1965.
Il Terzo libro e altre cose, Torino, Einaudi, 1968.
Versicoli del Controcaproni, 1969 e seguenti, inediti
Il muro della terra, Milano, Garzanti, 1975.
Erba francese, Senningerberg (Lussemburgo), Origine, 1979.
L'ultimo borgo. Poesie, 1932-1978, a cura di Giovanni Raboni, Milano, Rizzoli, 1980.
Il franco cacciatore, Milano, Garzanti, 1982.
Tutte le poesie, Milano, Garzanti, 1983.
Il conte di Kevenhüller, Milano, Garzanti, 1986.
Allegretto con brio, Lugano, Laghi di Plitvice, 1988.
Poesie 1932-1986, Milano, Garzanti, 1989.
Res amissa, a cura di Giorgio Agamben, Milano, Garzanti, 1991.
L'opera in versi, edizione critica a cura di Luca Zuliani, Milano, A. Mondadori, 1998.
Quaderno di traduzioni, a cura di Enrico Testa, Torino, Einaudi, 1998.
I faticati giorni. Quaderno veronese 1942, a cura di Adele Dei, Genova, San Marco dei Giustiniani, 2000.

Narrativa
Giorni aperti: itinerario di un reggimento al fronte occidentale, Roma, Edizioni di Lettere d'oggi, 1942
Il labirinto, Milano, Rizzoli, 1984.
La valigia delle Indie e altre prose, a cura di Adele Dei, Pistoia, Via del vento, 1998.
Aria celeste e altri racconti, Milano, Libri Scheiwiller, 2003.
Racconti scritti per forza, a cura di Adele Dei, con la collaborazione di Michela Baldini, Milano, Garzanti, 2008.

Crítica, ensayos, correspondencia
Frammenti di un diario. 1948-1949, a cura di Federico Nicolao, Genova, San Marco dei Giustiniani, 1995.
La scatola nera, a cura di Giovanni Raboni, Milano, Garzanti, 1996.
Aeroporto delle rondini e altre cartoline di viaggio, Lecce, P. Manni, 2000.
Era così bello parlare. Conversazioni radiofoniche con Giorgio Caproni, prefazione di Luigi Surdich, Genova, Il melangolo, 2004.
Carissimo Giorgio, carissimo Mario. Lettere 1942-1989, con Mario Luzi, a cura di Stefano Verdino, 2004.
Amore com'è ferito il secolo. Poesie e lettere alla moglie, a cura di Stefano Verdino, Milano, Libri Scheiwiller, 2004.
Giudizi del lettore. Pareri editoriali, Genova, Il melangolo, 2006.
Una poesia indimenticabile. Lettere 1936-1986, con Carlo Betocchi, a cura di Daniele Santero, prefazione di Giorgio Ficara, Lucca, M. Pacini Fazzi, 2007.
Lettere a Giorgio Caproni, 1956-1967, con Camillo Sbarbaro, a cura di Antonella Padovani Soldini, Genova, San Marco dei Giustiniani, 2010.
Lettere 1952-1963, con Giuseppe De Robertis, a cura di Anna Marra, con uno scritto di Attilio Mauro Caproni, 2012.
Prose critiche, 4 voll., a cura di Raffaella Scarpa, prefazione di Gian Luigi Beccaria, Roma, Bulzoni, 2012.
Sulla poesia a cura di Roberto Mosena, Trieste-Roma, Italo svevo, 2016.



jueves, 21 de junio de 2018

Attilio Bertolucci



Torrente


Espumante, fría,
florida agua de los torrentes,
un encanto me das
que más bello conocí jamás;
tu rumor me deja sordo,
nacen ecos en mi corazón.
¿Dónde estoy? ¿Entre grandes rocas
herrumbrosas, árboles, selvas
recorridas por umbrosos senderos?
El sol me hace sudar un poco,
me dora. Oh, este rumor tranquilo,
esta soledad.
Y aquel molino que se ve y no se ve
entre los castaños abandonado.
Me siento cansado, feliz
como una nube o un árbol mojado.

de OpereMondadori I Meridiani, 1997.
(Versión G.M.)


Original italiano:

Torrente 


Spumeggiante, fredda,
fiorita acqua dei torrenti,
un incanto mi dai
che più bello non conobbi mai;
il tuo rumore mi fa sordo,
nascono echi nel mio cuore.
Dove sono? Fra grandi massi
arrugginiti, alberi, selve
percorse da ombrosi sentieri?
Il sole mi fa un po' sudare,
mi dora. Oh questo rumore tranquillo,
questa solitudine.
E quel mulino che si vede e non si vede
fra i castagni abbandonato.
Misento stanco, felice
come una nuvola o un albero bagnato.
de OpereMondadori I Meridiani, 1997.





Biografía:

Nació en 1911 en San Lazzaro, en la provincia de Parma, ciudad donde completó sus estudios, antes de ingresar a la universidad. En Bolonia, donde se graduó en Literatura, un compañero de clase de Giorgio Bassani, asistió a las lecciones de Roberto Longhi. De 1938 a 1954 enseñó Historia del Arte; en Roma, donde se mudó en 1950, se unió al comité de gestión del "Approdo", creando programas para la RAI y dedicándose al periodismo. En 1963, su hijo Bernardo hizo su debut en la dirección de cine, con La commare secco, por un tema de Pasolini.
Bertolucci ganó su educación literaria en el animado ambiente de Emilia y parmesano, donde asistió a Cesare Zavattini, Giovanni Guareschi, Silvio D'Arzo, crítica Oreste Macri y Guanda editor, con el que crea, en 1939, con el collar de poetas "El Fénix".
Precious es el debut poético con la colección Sirio (1929), que será seguida, en 1934, November Fires. Estos poemas cortos, que, sin embargo, difieren de las formas de la inminente hermetismo a ser resueltos, especialmente en un poema de la naturaleza, capturado en su dando a entender la vibración, en su impacto sobre el tema (como se muestra por muchos títulos, es la principal temporada otoño, como una transición y temporada de transición).
Después, sin embargo, sin abandonar los vínculos con su actividad anterior, Bertolucci revela una vocación peculiar y original como narrador en verso, destinado a establecerse por completo en la posguerra. En 1951 salió La capanna indiana, un poema que rechaza los modos del posterismo y el neorrealismo, de la poesía "esotérica" ​​y del comprometido. La historia se desarrolla con un movimiento suave y fluido, al que tanto el lirismo como cualquier intento ideológico-demostrativo son extraños. El resultado es la poesía, bastante inusual e inusual en esta tradición, de una naturaleza atrapada en su manifestación y su flujo, en armonía con la presencia humana que se funde con ella.
Pero La capanna indiana es también el presagio de un proyecto muy ambicioso de lo contrario, cultivado a lo largo de los años y acaba de alcanzar la madurez entre 1984 y 1988, un período durante el cual ven la luz de las dos partes que dividen La Camera da letto. Originalmente la apuesta, aceptada y ganada, puede ser considerada en contra de una afirmación de Edgar Allan Poe, según la cual era imposible realizar una gran composición poética sin ninguna caída en la tensión o el tono. La Camera da letto es, de hecho, un largo poema en versos narrativos, articulado en 46 canciones, en el centro de la cual se ubica la vida familiar, unida simbólicamente al título, a través de la sucesión de las diversas generaciones. El resultado es una especie de épica de lo cotidiano, casi desapercibida, o en menor grado, que van desde los orígenes fabulosos, cuando los antepasados ​​se asentaron en el campo de parmesano, hasta la urbanización de la protagonista, y los años de matrimonio y el nacimiento de los hijos. En cuanto a las cadencias del verso, reaparece ritmo fluido ya visto La capanna indiana, aunque hay momentos más erráticos, especialmente cuando el sujeto revela su incertidumbre ansioso, y débil trama interna compara (o enfrentamientos) con las necesidades más duras de la historia.

El poeta, además, también sintió la necesidad de una escritura más inquieta y sufrida confirmada por la colección de 1971, Viaggio d'inverno. Aquí, como se ha señalado por Maurizio Cucchi, que "requiere la novedad de un poema que se mueve de un aparente estado de calma suave, incluso íntimamente, sutilmente inquieto, en una intensidad dramática que registra la enfermedad, neurosis, que irrumpió en página con momentos de violencia expresiva inesperada, con verdaderos flujos de material verbal [...]. El resultado es un vibrante texto de cuerpo completo, con soluciones disruptivas originalidad en la forma, en la estructura del verso, que se expande, que desemboca en la división con enjambements fuertes, cumpliendo con la tensión interna en las exploraciones de una resolución emocional'. El verso también registra la irregularidad de los latidos del corazón, esas "arritmias" que dan el título a un libro de reflexiones en 1991: Aritmie, Garzanti.



Bibliografía:

Sirio (1929)
Fuochi in novembre (1934)
Lettera da casa (1951)
La capanna indiana (1951)
In un tempo incerto (1955)
Viaggio d'inverno (1971)
Verso le sorgenti del Cinghio (1993)
La Camera da letto I et II, (2 vols. 1984 (I) y 1988 (II))
Aritmie (1991, ensayos)
Verso le sorgenti del cinghio (1993)
Una lunga amicizia (1994, cartas)
La lucertola di Casarola (1997)
Opere (1997)




miércoles, 20 de junio de 2018

Sandro Penna





Viajaba por la tierra
como un Dios joven
ese que no tenía
amores sobre la tierra.
Volvía de la fiesta
el joven animal
muchos colores en la cabeza
y fruta en el delantal.

de Appunti, Edizione Della Meridiana, 1950
(Versión G.M.)


Original Italiano:

Viaggiava per la terra
come un giovane Iddio
colui che non aveva
amori sulla terra.
Tornava dalla festa
la giovane animale
molti colori in testa
e frutti nel grembiale.



Para biografía y bibliografía de Penna ver entrada anterior:  
http://italianoalabartola.blogspot.com/search?q=sandro+penna

viernes, 11 de mayo de 2018

Lucio Piccolo






Siroco

Y encima de los montes, lejano sobre horizontes
es larga cinta color azafrano:
irrumpe la turba morisca de los vientos,
por asalto toma las puertas grandes
los observatorios en los techos esmaltados,
se bate a las fachadas de mediodía,
agita cortinas escarlata, pendones sanguíneos, barriletes,
abre azules aclarados, cúpulas, formas soñadas,
sacude los emparrados, las tejas vivas
donde agua de vertientes reposa en cuencos irisados,
quema retoños, hace rastrojos de matas,
muda en trompetas los zaguanes,
se desploma sobre el crecimiento incierto
de los jardines , arrebata las hojas desiertas
y los nimios jazmines- luego viene más calmo
bate tambores, moños y cintas…

Pero cuando hacia occidente cierra las alas
del incendio el salvaje pontificio
y el último rojo charco se deshoja
de cada lugar surge en acecho la noche cálida.


(Versión G.M.)



Original Italiano:

Scirocco


E sovra i monti, lontano sugli orizzonti
è lunga striscia color zafferano:
irrompe la torma moresca dei venti,
d’assalto prende le porte grandi
gli osservatori sui tetti di smalto,
batte alle facciate da mezzogiorno,
agita cortine scarlatte, pennoni sanguigni, aquiloni,
schiarite apre azzurre, cupole, forme sognate,
i pergolati scuote, le tegole vive
ove acqua di sorgive posa in orci iridati,
polloni brucia, di virgulti fa sterpi,
in tromba cangia androni,
piomba su le crescenze incerte
dei giardini, ghermisce le foglie deserte
e i gelsomini puerili – poi vien più mite
batte tamburini; fiocchi, nastri…

Ma quando ad occidente chiude l’ale
d’incendio il selvaggio pontificale
e l’ultima gora rossa si sfalda
d’ogni lato sale la notte calda in agguato.

(Gioco a nascondere. Canti barocchi e altre liriche, Mondadori, Milano, 1960.) 






Biografía: 
Lucio Piccolo di Calanovella (Palermo, 27 ottobre 1901 – Capo d'Orlando, 26 maggio 1969)
De familia aristocrática, hijo del Barón Giuseppe Piccolo y de Donna Teresa Tasca Filangeri di Cutò, de ascendencia principesca antigua, que data de los normandos del siglo XII.
Sus intereses literarios eran muy amplios: con Giuseppe Tomasi di Lampedusa (primo hermano de su madre) descubrió antes que muchos de los representantes de la cultura italiana a grandes autores europeos contemporáneos como Yeats, Proust y Rilke. También estaba interesado en el esoterismo y la música (queda de ello un Magnificat inacabado).
Hizo su debut como poeta en 1956 con Canti barocchi e altre liriche.
Su poesía, aislada de la escena literaria de los años cincuenta y sesenta, en la que se enfrentaron por última vez el neorrealismo y la primera nueva vanguardia, se caracteriza por la proliferación de listas y proliferaciones típicamente barrocas constituidas por imágenes densas y oníricas, sin embargo arraigadas en la realidad cotidiana a través de un objetivismo surrealista casi crepuscular. El mundo siciliano, su mundo, está sin embargo casi completamente ausente de su producción literaria y el vocabulario mismo que adopta está desprovisto de cualquier influencia dialectal.




Bibliografía:
Canti barocchi e altre liriche, prefazione di Eugenio Montale, Mondadori, Milano, 1956
Gioco a nascondere. Canti barocchi e altre liriche, Mondadori, Milano, 1960
Plumelia, All'insegna del pesce d'oro, Milano, 1967
La seta e altre poesie inedite e sparse, a cura di Giovanna Musolino e Giovanni Gaglio, All'insegna del pesce d'oro, Milano, 1984
Il raggio verde e altre poesie inedite, a cura di Giovanna Musolino, All'insegna del pesce d'oro, Milano, 1993
Le esequie della luna e alcune poesie inedite, a cura di Giovanna Musolino, All'insegna del pesce d'oro, Milano, 1996
Antologia poetica, a cura di Giuseppe Celona, All'insegna del pesce d'oro, Milano, 1999
Canti barocchi e Gioco a nascondere, Scheiwiller, Milano, 2001
Plumelia. La seta. Il raggio verde e altre poesie, prefazione di Pietro Gibellini, Scheiwiller, Milano, 2001
9 liriche, Museo Lucio Piccolo, Ficarra, 2010.

martes, 8 de mayo de 2018

Piero Jahier



El rico quiere hablar poesía conmigo  

El rico quiere hablar 
poesía conmigo  
Pero es necesario que hablemos subsistencia antes.
De otra manera no llegaremos a la poesía
¡Ah, cómo querría poder hablar inmediatamente de poesía!
Y habría querido, en vida. 



………………………………………………..

Entonces, si el rico quiere hablar poesía
es necesario que hablemos subsistencia antes.
Él, rico, primero es rico y luego hombre.
Igual yo, primero pobre y luego hombre.
Debo escalar la miseria para entrar en poesía.
Escala la riqueza y estaremos juntos.


Hombre Feliz

Ayer el otro consiguió la promoción que le faltaba para ser feliz.
Pero cuando estaba por sentirse feliz, el segundo molar de la mandíbula-arriba a la derecha- volvió a dolerle.
En realidad muchas veces le había dolido antes ese mismo molar.
Pero andaba con esa falta de promoción; ni siquiera habría sido feliz haciéndoselo sacar; un molar, por otro lado, tan grande .
Ayer en cambio sólo ese molar comenzó a separarlo de ser feliz.
Entonces ya no pudo renunciar a ser feliz; y se lo hizo sacar, y el agujero se le infectó, y se murió esta mañana.

Ragazzo e prime poesie, Vallecchi, Firenze 1939
(Versiones G.M.)


Original italiano:


Il ricco con me vuol parlar poesia 

Il ricco con me vuol parlar poesia
Ma bisogna che parliamo sussistenza, prima.
Altrimenti non arriveremo alla poesia
O come vorrei poter parlare subito di poesia!
E avrei voluto, in vita.
.................................................

Dunque se il ricco vuol parlare poesia
bisogna che parliamo sussistenza prima.
Lui ricco è prima ricco e poi uomo.
E anch'io prima povero e poi uomo.
Debbo scavalcar la miseria per entrare in poesia.
Scavalchi la ricchezza, e ci troveremo insieme.


Uomo felice


Ier l'altro ha avuto la promozione, la quale gli mancava per esser felice.
Ma quando stava per sentirsi felice, il secondo molare della mascella - in alto a destra - ha ricominciato a dolere.
Veramente anche prima tantissime volte quel molare medesimo aveva doluto.
Però andava con la mancata promozione; non sarebbe stato felice anche se l'avesse fatto cavare; un molare, d'altronde, così prosperoso.
Ieri invece: soltanto quel molare cominciò a separarlo da esser felice.
Allora non potè più rinunziare a esser felice; e se lo fece cavare, e la caverna fece infezione, e fu morto stamattina. 

(Ragazzo e prime poesie, Vallecchi, Firenze 1939) 




Biografía:
Piero Jahier (Genova, 11 de abril de 1884 – Firenze, 10 de setiembre de 1966).
De madre florentina y padre piamontés -pastor valdense-, pasó su infancia en Génova y terminó sus estudios en Torino y en Susa. Luego del suicidio de su padre  en 1897 su madre se mudó a Firenze con sus seis hijos.
Piero se inscribe en la facultad valdense de teología y trabaja de ferroviario para ayudar a su familia. Abandona los estudios religiosos. Entra en contacto con jóvenes escritores de Firenze y comienza a publicar artículos en La Riviera Ligure y Lacerba.
En 1909 conoce a Giuseppe Prezzolini e inicia su colaboración con La Voce, que termina dirigiendo entre 1911 y 1913. 
Fue declaradamente antifascista, apaleado, perseguido y encarcelado. Durante los veinte años de fascismo dejó de escribir, sin dejar su trabajo de ferroviario.




Bibliografía:
Resultanze in merito alla vita e al carattere di Gino Bianchi, con un allegato, Libreria della "Voce", Firenze 1915
Ragazzo, Edizioni de "La Voce", Roma 1919
Con me e con gli alpini, Edizioni de "La Voce", Roma 1920
Ragazzo e prime poesie, Vallecchi, Firenze 1939
Arte alpina, Scheiwiller, Milano 1961
La Obra fue reunida en 3 volúmenes a cuidado de Jahier,  Vallecchi di Firenze: Poesie, 1964; Resultanze in merito alla vita e al carattere di Gino Bianchi, 1965; Ragazzo - Con me e con gli alpini, 1967. Con me, previsto como IV vol. salió al cuidado de O. Cecchi y E. Ghidetti, en Roma, en 1983
Canti di soldati Mursia, Milano.







Cesare Zavattini

  Quiero enseñarles a los pobres un juego muy hermoso. Suban la escalera con paso de forasteros (esta vez regresen a casa más tarde de lo ac...