martes, 31 de octubre de 2017

Gianni Celati-Leopardi y el deseo infinito




He aquí por qué debemos leer a Leopardi

  Lo primero que quiero hacer es sugerir escuchar los fragmentos del Zibaldone de Leopardi sobre el fondo de todas estas frases hechas que nos inducen día tras día a ser cada vez más optimistas respecto al porvenir, al progreso, a aquello que pueden hacer los políticos por nosotros, optimistas sobre la escuela – todo ese optimismo que el tipo ahí destiló durante media hora como programa de su partido.  Este es un trasfondo inevitable. No creo que se pueda leer a Leopardi el día de hoy sin pensar en este trasfondo, es decir el trasfondo de las palabras con las que nos vienen y que son palabras publicitarias. La publicidad hoy no tiene más límite, la publicidad –podría decir –ha sustituido al ánimo humano. La gente al día de hoy cree que la literatura, hablar o hacer literatura es hacer publicidad de algo. La literatura es muda, no hace publicidad de nada, no sirve para nada, la literaturas nos confirma esta nada que somos. Y sólo porque somos una nada no tenemos necesidad de estar juntos. No existe idea de comunidad posible si no a partir del hecho de que somos nada, cada uno de nosotros es una nada. He aquí que todo este trasfondo publicitario no sólo lo cancela, debe cancelarlo en seguida –como tabú absoluto- y extender incluso un clima de terror, un terror totalitario: quien no está de acuerdo con este consenso de los hombres que quieren ser algo, alguien, sustancialmente ricos, tener el poder en las manos, esta democratización del poder tiránico en manos de los hombres –el que no está de acuerdo con esto es eliminado, al día de hoy no encuentra trabajo, no tiene un lugar donde estar. Este es el trasfondo concreto, que ustedes pueden ver todos los días, el hecho de que debamos volvernos emprendedores de nosotros mismos para hacer publicidad de nosotros mismos, a cada rato, de otra manera no hay espacio para nosotros.

Todo Leopardi se lee no contra, sino sobre este trasfondo, por decir algo: Leopardi es aun nuestro compañero de calle porque es ajeno a este tipo de trasfondo en el que estamos inmersos, respecto a esta asignación total de los lugares. Todo está asignado hoy. Leopardi, en cambio, es el poeta que dice de las palabras que no están asignadas a ningún lugar, ni aún a la escuela –no se puede enseñar Leopardi en la escuela. Esta es la primera cosa que hay que decir. (No sé si sea posible, pero no creo en la literatura como tal, que tenga un sentido como lo tienen los relojes. Si un reloj no me dijera que hora es, sus agujas serían sólo decorativas. Y lo mismo pasa con la literatura. La literatura vale la pena porque hay algo más, este trasfondo contra el que se encuentra.

Dice Leopardi:

El más sólido placer de esta vida es el placer vano de las ilusiones… Considero las ilusiones como una cosa en cierto modo real, estante; ingredientes esenciales del sistema de la naturaleza humana, y dadas por la naturaleza a todos y cada uno de los hombres, de manera que no es lícito despreciarlas como sueños de uno solo, sino verdaderamente propias del hombre y queridas por la naturaleza, y sin las cuales nuestra vida sería la cosa más mísera y bárbara. Por lo cual son necesarias y entran sustancialmente en el compuesto y orden de las cosas. (Zibaldone, 51).

Este es el punto de partida más revolucionario –si queremos usar esta palabra- de la filosofía leopardiana. Una cosa sin precedentes: el reconocer este hecho, pero no de manera crítica, no para condenar las ilusiones. Todos estos llamados a la “concreción” por parte de los políticos dan risa verdaderamente.

Segunda cosa: nuestra nulidad, el hecho de que como individuos seamos nada, estemos aquí de paso, que estemos aquí, que tengamos el puesto de la nada:

Todo es nada para el mundo, aún mi desesperación, a la que cada hombre, aún sabio, pero más tranquilo, y yo mismo ciertamente en hora más serena reconoceré, la vanidad, la irracionalidad y lo imaginario. Pobre de mí, es vano, es nada aún este dolor mío, que en un cierto tiempo pasará y se anulará, dejándome en un vacío universal, en una indolencia terrible, que me hará incapaz aun de dolerme. 
(Zibaldone, 72). 

Aquello frente a lo que continuamente nos pone Leopardi es que toda la energía espiritual -llámenla como quieran- depende de una instancia del deseo, del deseo de felicidad, que no es la felicidad del consumo, la felicidad del tener; el deseo de felicidad es el estado de carencia, de nuestra carencia, es lo que nos vuelve activos, vigorosos, arrojados de nuevo hacia la vida.

Aquello que Leopardi ha comprendido es que este mundo cancela continuamente el privilegio de ser en un estado de carencia: el deseo carnal –llamémoslo así- es un deseo que deriva de un estado de carencia, pero esta es una carencia que no se colmará jamás, y es justamente por eso que es un deseo infinito: el deseo carnal como carencia es en esencia la sensación de que nos falta la vida, que la vida escapa en todas direcciones, que no es posible detenerla. Contra una sociedad que busca siempre enseñarnos que se puede dar una compensación a esta carencia, de manera que el hombre se reduzca a estar satisfecho de sí mismo, Leopardi nos lleva de vuelta a un tipo de pensamiento donde no hay ninguna valoración positiva para el hombre llamado satisfecho, pero en el que el gran acicate de todo aquello que podríamos hacer es nuestra carencia, quiero decir nuestra pobreza, nuestro dolor. En ese sentido, Leopardi es un pensador que en este momento es esencial para seguir adelante día con día.

l'Unità, 28 marzo 2004.
(versión G.M.)


Original italiano:



Leopardi e il desiderio infinito 

Ecco perché dobbiamo leggere Leopardi 

La prima cosa che vorrei cercare di fare è suggerire di ascoltare i frammenti dello Zibaldone di Leopardi sullo sfondo di tutte queste frasi fatte che ci inducono giorno per giorno a essere sempre più ottimisti verso l'avvenire, verso il progresso, quello che possono fare i politici per noi, ottimisti sulla scuola - tutto quell'ottimismo che quel tale lì per mezz'ora stilò come programma del suo partito. Questo è uno sfondo inevitabile. Non credo che si possa leggere Leopardi al giorno d'oggi senza pensare a questo sfondo, cioè lo sfondo di parole che ci vengono addosso e che sono parole pubblicitarie. La pubblicità ormai non ha più limite, la pubblicità - come posso dire - ha sostituito l'animo umano. La gente al giorno d'oggi crede che la letteratura, parlare o fare letteratura sia fare pubblicità a qualcosa. La letteratura è muta, non fa pubblicità a niente, non serve a niente, la letteratura ci riafferma questo niente che siamo. E solo perché siamo un niente noi abbiamo bisogno di stare assieme. Non c'è idea di comunità possibile se non a partire dal fatto che siamo un niente, ciascuno di noi è un niente. Ecco, tutto questo lo sfondo pubblicitario non solo lo cancella, deve cancellarlo subito - come un tabù assoluto -, ma estende anche un clima di terrore, un terrore totalitario: chi non è d'accordo con questo consenso degli uomini che vogliono essere qualcosa, qualcuno, sostanzialmente essere ricchi, avere del potere nelle mani, questa democratizzazione del potere tirannico nelle mani degli uomini - chi non è d'accordo con questo è eliminato, al giorno d'oggi non trova lavoro, non ha un luogo dove stare. Questo è lo sfondo concreto, che voi potete vedere tutti i giorni, il fatto che si debba diventare imprenditori di noi stessi per far pubblicità a noi stessi, tutti i momenti, altrimenti non c'è spazio per noi. 

Tutto Leopardi va letto non contro, ma su questo sfondo, per dire questo: Leopardi è ancora un nostro compagno di strada perché è un alieno rispetto a questo tipo di sfondo in cui siamo immersi, rispetto a questa assegnazione totale dei luoghi. Tutto è assegnato oggi. Leopardi, invece, è il poeta che dice delle parole che non sono assegnate a nessun luogo, neanche a scuola - non si può insegnare Leopardi a scuola. Questa è la prima cosa da dire. (Non so se sia possibile, ma io non credo alla letteratura come tale, che ha un senso come lo hanno gli orologi. Se un orologio non mi dicesse che ore sono, le sue lancette sarebbero solo decorative. E lo stesso la letteratura. La letteratura vale perché c'è qualcos'altro, questo sfondo contro cui ci si trova). 

Dice Leopardi: 

Il più solido piacere di questa vita è il piacer vano delle illusioni… Io considero le illusioni come una cosa in certo modo reale stante ch'elle sono ingredienti essenziali del sistema della natura umana, e date dalla natura a tutti quanti gli uomini, in maniera che non è lecito spregiarle come sogni di un solo, ma propri veramente dell'uomo e voluti dalla natura, e senza cui la vita nostra sarebbe la più misera e barbara cosa ec. Onde sono necessari ed entrano sostanzialmente nel composto ed ordine delle cose 
( Zibaldone, 51). 

Questo è il punto di partenza più rivoluzionario - se vogliamo usare questa parola - della filosofia leopardiana. Una cosa senza precedenti: il riconoscere questo fatto, ma non in maniera critica, non per condannare le illusioni. Tutti questi richiami alla «concretezza» da parte dei politici fanno veramente ridere. 
Seconda cosa: la nostra nullità, il fatto che come individui siamo niente, siamo qui di passaggio, siamo qui che teniamo il posto del nulla: 

Tutto è nulla al mondo, anche la mia disperazione, della quale ogni uomo anche savio, ma più tranquillo, ed io stesso certamente in un'ora più quieta conoscerò, la vanità e l'irragionevolezza e l'immaginario. Misero me, è vano, è un nulla anche questo mio dolore, che in un certo tempo passerà e s'annullerà, lasciandomi in un voto universale, in un'indolenza terribile che mi farà incapace anche di dolermi (Zibaldone, 72). 

Quello a cui Leopardi ci mette davanti continuamente è che tutta l'energia spirituale - o chiamatela come volete - dipende da un'istanza del desiderio, del desiderio di felicità, che non è la felicità dei consumi, la felicità dell'avere, il desiderio di felicità è lo stato di mancanza, della nostra mancanza, è questo che ci rende attivi, vigorosi, lanciati ancora verso la vita. 

Quello che Leopardi ha capito è che questo mondo cancella continuamente il privilegio di essere in uno stato di mancanza: il desiderio carnale - chiamiamolo così - è un desiderio che deriva da uno stato di mancanza, ma questa è una mancanza che non si colmerà mai, ed è proprio per questo che è un desiderio infinito: il desiderio carnale come mancanza è in sostanza il senso che ci manca la vita, che la vita scappa via da tutte le parti, che la vita non è bloccabile. Contro una società che cerca sempre di insegnarci che a questa mancanza si può dare un compenso in modo che l'uomo si riduca ad essere soddisfatto di se stesso, Leopardi ci riporta in un tipo di pensiero dove non c'è più nessuna valutazione positiva per l'uomo cosiddetto soddisfatto, ma dove il grande attizzatoio di tutto quello che possiamo fare è la nostra mancanza, voglio dire la nostra povertà, il nostro dolore. In questo senso, Leopardi è un pensatore che in questo momento è essenziale per andare avanti di giorno in giorno. 

 l'Unità, 28 marzo 2004.

(http://www.doppiozero.com/materiali/lettura/leopardi-e-il-desiderio-infinito)



martes, 12 de septiembre de 2017

Vincenzo Cardarelli





Naturaleza

Por ti resurgen las rancias imágenes.
Tu joven cabeza rizada es como la manzana del tirso-
cuerpo enastado, festivo, trágico.
No conoces el amplio arco impetuoso de tu sonrisa:
¡cómo fulgura, cómo se dilata tu impulso rápido!
Yo soy tu mártir y tu testigo.
A veces tu presencia me toca como una inmersión
   imprevista en la primavera.
Eres el encanto de las mañanas que no volverán.
¡Estupefactas y extraordinarias mañanas, de no saber
   nuestra irrisoriedad como entrarnos!
Ritmo, virginidad, perfección.

(Poesie, Oscar Mondadori, 1936)


(Versión G.M.)




Original Italiano:

Natura

Per te risorgono le viete immagini.
La tua giovane testa ricciuta è come il pomo del tirso -
corpo inastato, festivo, tragico.
Tu non conosci l’ampio arco impetuoso del tuo sorriso:
come sfolgori, come si dilati una tua mossa rapida!
Io sono il tuo martire e il tuo testimone.
Talvolta la tua presenza mi tocca come un’immersione
   improvvisa nella primavera.
Tu sei l’incanto delle mattine che non torneranno.
Stupefatte e straordinarie mattine, da non sapere la
   nostra irrisorietà come entrarci!
Ritmo, verginità, perfezione.

(Poesie, Oscar Mondadori, 1936)



Biografía breve:

El nombre verdadero de Vincenzo Cardarelli era Nazareno Caldarelli (Tarquinia-Viterbo, 1887-Roma, 1959). En la ciudad etrusca de su nacimiento se le recuerda con un monolito en donde está cincelado el poema «A mi tierra»: «Tierra mía natal / perdida para siempre. / Paraíso en que viví / feliz y sin pecado, / y me fueron amigas / las culebras del heno / más que luego los hombres. / [...] ¡Tan lejos estás, tan lejana! / A cambio de volver y de anularme en ti / hasta la muerte me sería grata» (de Poesías; traducción de Ángel Crespo). Nació en el seno de una familia muy modesta y su padre se ocupaba del bar de la estación del tren. Era hijo ilegítimo, fue abandonado por la madre y tenía una minusvalía en el brazo izquierdo. Toda su formación fue autodidacta. Se marchó a Roma muy joven y desempeñó allí los más diversos oficios: botones, amanuense en un bufete, contable, corrector de pruebas del periódico Avanti, en donde luego trabajó como periodista, su verdadera profesión, y ejerció la crítica teatral más tarde. En 1911 se marchó a vivir a Florencia. Colabora entonces en revistas como La VoceMarzocco Lirica. Es uno de los fundadores de la publicación romana LaRonda (1919), de la que luego será director junto con Baldini, Bacchelli, Cecchi, Montano y Saffi, lanzando la consigna de la restauración neoclásica. En 1949, después de terminada la segunda guerra mundial, es nombrado director de la Fiera Letteraria. A pesar de la relativa fama poética que disfrutó en los últimos años de su vida, vivió aislado y pobre. 
(César Antonio Molina, al publicarse El tiempo tras nosotros, Pre-Textos, 2017- http://www.revistadelibros.com/articulos/vincenzo-cardarelli-vida-y-obra.)



Bibliografía:

Prologhi, Milano, 1916; Viaggi nel tempo, Firenze, 1920; Terra genitrice, con un disegno di C. E. Oppo; Roma,La Terza Pagina,1924. Favole e memorie, Milano, 1925;
II sole a picco(con ventidue disegni di Giorgio Morandi) Bologna,L'Italiano Editore in Bologna, 1929; Premio Bagutta 1929; Prologhi viaggi, favole, Lanciano, 1929; Giorni in piena, Roma, 1934; Il cielo sulle città, 1939; Poesie, Roma, 1936 ristampa accresciuta, Roma, 1942; Rimorsi, Roma, 1944; Lettere non spedite, Roma, 1946; Poesie nuove, Venezia, 1946; Solitario in Arcadia, Milano, 1947; Villa Tarantola, Milano, 1948, Premio Strega; Poesie, Milano, 1949; Invettiva ed altre poesie disperse, Milano, 1964; Autunno, sei vecchio, rassegnati, a cura di C. Martìgnoni, Lecce, 1988; Opere complete, a cura di G. Raimondi, Milano, 1962; Opere, a cura di C. Martignoni, Milano, 1981. Gabbiani, a cura Mondadori, Milano, 1998 y Estate, a cura di Alice, 2008.



martes, 5 de septiembre de 2017

Elsa Morante






La comedia química 


9

  Y así me vuelvo chica. Reconozco
la boca saliente y el color huraño
los ojos aun mojados de barro celeste
la imposibilidad de llorar
el tierno puño animal que no deja la presa
la alegría del pecho desnudo bajo el delantal de la escuela
el muslo incontaminado por el fuego de julio
el vientre incestuoso e infantil.
Para la ambigua visitación
el cuerpo de amor está listo.

  Y la oración de la espera será lavada
silabeada en las procesiones suburbanas.
La bárbara plaga virginal mezclará sus artífices
con las infecciones del barrio humillado
Lloraba siempre que dormía sola ...
Las mandolinas
serán masacradas en el grand-guignol trivial
de las revoluciones, las hierbas asesinas y el hambre,
cuando una medianoche, entre adorables blasfemias,
la estrella en forma de cometa se desprenderá
del carro de Bootes.


  ¡Oh adolescentes, bufones de Dios!
Incluso las galas piratescas de la prostitución
serán el domingo pueriles.


(Versión G.M.)

Original italiano:

9

  E cosí torno ragazza. Riconosco
la bocca protesa e il colore scontroso
gli occhi ancora bagnati di fango celeste
l’impossibilità di piangere
il tenero pugno animalesco che non lascia la presa
l’allegria del petto nudo sotto il grembiule di scuola
la coscia incontaminata dal fuoco di luglio
il ventre incestuoso e infantile.
Per l’ambigua visitazione
il corpo d’amore è pronto.

  E si laverà la preghiera dell’aspettazione
sillabata nelle processioni suburbane.
La barbara piaga virgínea mischierà le sue fabbri
con le infezioni del quartiere umiliato
Chiagneva sempre ca durmeva sola…
I mandolini
saranno masacrati nel grand-guignol fanciullesco
delle rivoluzioni, delle erbe assassine e delle fami,
quando una mezzanotte, fra bestemmie adoranti,
la stella in forma d’aquilone si staccherà
dal carro di Boote.

  O adolescenti, buffoni di Dio!
Anche le gale piratesche della prostituzione
saranno domeniche puerili.

(De Il mondo salvato dai ragazzini, Einaudi, 1968.)









martes, 22 de agosto de 2017

Giambattista Marino



Durante el baño

Sobre base de plata en concha de oro
vi dos columnas alabastrinas
sumergidas en linfa perfumada y cristalina
romper de perlas un cándido tesoro.
-oh- dije- descanso y consuelo de mi mal,
de naturaleza y amor meta divina,
os establecéis como último confín
en el océano de las dulzuras;
fuera nuevo Alcides, que
donde no alcanzara nunca deseo humano
trasplantar quisiera con los brazos alzados
mis trofeos;
o estrecharte , cual Sansón, pudiera,
y que con vuestro caer, dulce tumba dieras
a la Muerte, y muerte a mi dolor!

(versión G.M.)





Original italiano

Durante il bagno

Sovra basi d’argento in conca d’oro
io vidi due colonne alabastrine
dentro linfe odorate e cristalline
franger di perle un candido tesoro.
— O — dissi — del mio mal posa e ristoro,
di natura e d’amor mète divine,
stabilite per ultimo confine
ne l’oceán de le dolcezze loro;
fossi Alcide novel, ché i miei trofei
dove mai non giungesse uman desio,
traspiantandovi in braccio erger vorrei;
o stringer, qual Sanson, vi potess’io,
ché, col vostro cader, dolce darei
tomba a la Morte, e morte al dolor mio!

(Poesie Varie, a cura di Benedetto Croce, Bari, 1913.)




Biografía:
(18 de octubre de 1569Nápoles - 26 de marzo de 1625, Nápoles), poeta italiano, fundador del estilo llamado Marinismo, después secentismo. 
Muy imitado en Italia, Francia (donde era el ídolo de los miembros de la escuela “précieux” y de los llamados “libertins”), España (cuyo mayor admirador fue Lope de Vega) y otros países católicos como Portugal y Polonia, así como Alemania. En Inglaterra era admirado por John Milton y fue traducido al inglés por Richard Crashaw.
 Punto de referencia de la poesía barroca. En los siglos XVIII y XIX se le tildó, sin embargo, de fuente y ejemplo del “mal gusto barroco”. Con el renacimiento en el siglo XX del interés por procedimientos poéticos similares, su trabajo cobró nuevamente vigencia: fue leído con atención por Benedetto Croce y Carlo Calcaterra,  Giovanni Pozzi, Marziano Guglielminetti, Marzio Pieri y Alessandro Martini.
Marino permaneció en su Nápoles natal hasta 1600, llevando una vida de placeres después de romper su relación con su padre, quien quiso que su hijo siguiese sus pasos en la abogacía. Estos años de formación en Nápoles fueron muy importantes para el desarrollo de su poesía, a pesar de que la mayor parte de su carrera se desarrollase en el norte de Italia y en Francia. En este sentido, algunos críticos (incluido Giovanni Pozzi) han destacado la enorme influencia que ejercieron en él los círculos culturales del norte de Italia; otros (como Marzio Pieri) han insistido en que el Nápoles de entonces, a pesar de estar parcialmente en decadencia y oprimida por el dominio español, seguía gozando de una buena posición entre las capitales culturales de Europa.

El padre de Marino era un culto abogado que frecuentaba el círculo de Giambattista della Porta. Parece que tanto Marino como su padre participaban en las representaciones teatrales privadas de su anfitrión. Pero lo que es más importante: estos ambientes pusieron a Marino en contacto directo con la filosofía natural de Della Porta y los sistemas filosóficos de Giordano Bruno y Tommaso Campanella. Mientras que el propio Campanella se opuso al “Marinismo” (aunque sin atacarlo nunca directamente), este marco especulativo común debe ser tenido en cuenta con todas sus implicaciones panteísticas (neopaganas y heterodoxas), a las que Marino se mantendría fiel durante toda su vida y que se manifestarían en su poesía, obteniendo gran reconocimiento entre los pensadores más conformistas por un lado, y afrontando continuas dificultades por el contenido intelectual de su trabajo, por otro.

Otras figuras que influyeron especialmente en el joven Marino incluyen a Camillo Pellegrini, amigo de Torquato Tasso (a quien el propio Marino llegó a conocer, aunque brevemente, en la casa de Giovanni Battista Manso, y con quien intercambió sonetos). Pellegrini fue el autor de Il Carrafa overo della epica poesia, diálogo en honor a Tasso y en el que se le valoraba por encima de Ludovico Ariosto. El propio Marino es el protagonista de otro de los diálogos del prelado, Del concetto poetico (1599).

Marino se entregó a sus estudios literarios, al tiempo que mantenía múltiples relaciones amorosas y a una vida de placeres; lo hizo con tanto entusiasmo, que fue detenido al menos en dos ocasiones. En este sentido, como en muchos otros, el camino que tomó se asemeja bastante al de otro gran poeta de la época con quien ha sido a menudo comparado: Gabriello Chiabrera.

Pero un aura de misterio envuelve la vida de Marino, especialmente las distintas temporadas que pasó en prisión; uno de los arrestos se debió a que procuró un aborto para una tal Antonella Testa, hija del alcalde de Nápoles, pero se desconoce si el padre del niño era Marino o un amigo suyo. Sin embargo, algunos testigos, que incluyen tanto a detractores de Marino (Tommaso Stigliani) como a defensores (el editor y biógrafo Antonio Bulifoni), sostienen firmemente que Marino, mucha de cuya poesía es claramente ambigua, tenía tendencias homosexuales. Sea como sea, la falta de datos sólidos sobre este tema se debe obviamente a las persecuciones a las que se enfrentaban este tipo de “prácticas sodomitas”, especialmente durante el período de la Contrarreforma. Su segunda condena (por la que se jugó la pena capital) se debió a sus intentos de forzar las bulas episcopales para salvar a un amigo que se había involucrado en un duelo.

Marino abandonó Nápoles y marchó a Roma, primero al servicio de Melchiore Crescenzio, y después al del Cardenal Aldobrandini. En 1608 se marchó a la corte del Duque Carlo Emanuele I en Turín; este sería un período difícil para el poeta, ya que sería víctima de un intento de asesinato por parte de su rival Gaspare Murtola, y condenado a un año de cárcel por ciertos chismorreos maliciosos que había escrito sobre el duque.

En 1615 abandonó Turín rumbo a París, donde permaneció hasta 1623, honrado en la corte y admirado en los círculos literarios franceses. Regresó triunfante a Italia, y murió en Nápoles en 1625.

Bibliografía:
-1599, Prologo per una rappresentazione a Nola del Pastor fido di Battista Guarini.
-1602m Rime, 2 voll. I. Amorose, marittime, boscherecce, heroiche, lugubri, morali, sacre & varie. Parte prima. II. Parte seconda. Madriali & canzoni. In Venetia, appresso Gio. Batt. Ciotti.
-1607, La Notte, prologo a: Guidubaldo Bonarelli, Filli di Sciro, Ferrara.
-1608, Ritratto del serenissimo don Carlo Emanuello, Duca di Savoia. Panegirico. Torino, Al Figino.
-1612, Il Rapimento d'Europa ed il Testamento amoroso, idillii. In Venetia, presso Trivisan Bertolotti.
-1614, La Lira, 3 voll. I. Rime amorose, marittime, boscarecce, heroiche, lugubri, morali, sacre & varie. Parte prima... nuovamente dall'autore purgate & corrette. II. La Lira... parte seconda. III. Della Lira... parte terza. Seguono: Poesie di diversi al cavalier Marino.
-1615, Il Tempio. Panegirico del cavalier Marino alla maestà christianissima di Maria de' Medici reina di Francia & di Navarra. Lione, Nicolò Iullieron.
-1615, Canzone "In morte dell'invitiss. e Christianiss. Henrico Quarto", re di Francia, fatta dal cavalier Marino, in: Il Tempio, panegirico, In Macerata, presso Pietro Salvioni.
-1616, Il Tebro festante, panegirico in: Fiori di Pindo, Venezia, appresso Gio. Batt. Ciotti.
-1616, Epithalami, Parigi, Tussan du Bray. Contiene: 1. La Francia consolata; 2. Il Balletto delle Muse; 3. Venere pronuba; 4. L'Anello; 5. La Cena; 6. Il Torneo; 7. Il Letto; 8. Le fatiche d'Hercole; 9. Urania; 10. Himeneo; 11. Sonetti epithalamici.
-1619, "Lettera di Rodomonte a Doralice"... con la risposta del signor Dionisio Viola. In Venetia, appresso Alberto & Pietro Faber.
-1620, La Galeria distinta in pitture & sculture, Milano, Giovan Battista Bidelli.
-1620, La Sampogna', divisa in idillii favolosi e pastorali, Parigi, Abramo Pacard.
-1623, L'Adone In Parigi, presso Oliviero di Varano, alla strada di san Giacomo alla Vittoria. In-folio, [12 cc.] 575 [-6] pp., su 2 colonne.



martes, 30 de mayo de 2017

Maria Grazia Calandrone




EL ORO

eterno, inalterable, homogéneo, fácilmente transportable. un metal de transición suave, pesado, dúctil. el oro es el elemento químico número 79. es maleable de color amarillo. su color se debe a la absorción de longitudes de onda del azul de la luz incidente. el oro es casi completamente inatacable. en estado puro es incorruptible. reacciona sólo con agua regia e ion cianuro. en su estado natural se encuentra, en forma de pepitas, granos y escamillas, en el interior de las rocas, al fondo de los depósitos aluviales y en el fondo de tus ojos enamorados.



de Giardino della gioia, inédito.

(Versión de G.M.)


Original italiano:


L'ORO 

eterno, inalterabile, omogeneo, facilmente trasportabile. un metallo di transizione tenero, pesante, duttile. l’oro è l’elemento chimico di numero atomico 79. è un malleabile di colore giallo. il suo colore è dovuto all’assorbimento delle lunghezze d’onda del blu dalla luce incidente. l’oro è quasi del tutto inattaccabile. allo stato puro, è incorruttibile. reagisce solo con acqua regia e ione cianuro. nel suo stato nativo si rinviene, sotto forma di pepite, grani e pagliuzze, all’interno delle rocce, al fondo dei depositi alluvionali e al fondo dei tuoi occhi innamorati.






Biografía:

Maria Grazia Calandrone (Milan15 de octubre de1964) poeta, escritora, dramaturga  y artista visual.
Vive en Roma desde 2010.
Conduce varios programas en Radio 3, escribe una columna en  el Corriere della Sera, 
Realiza una importante actividad social en escuelas, con enfermos de alzheimer, ciegos, en cárceles y centros de día. Escribir poesía es para ella una acción política, una de las formas de la solidaridad.

Bibliografía:

Poesía:

Pietra di paragone (Tracce, 1998), La scimmia randagia (Crocetti, 2003), Come per mezzo di una briglia ardente (Atelier, 2005), La macchina responsabile (Crocetti, 2007), Sulla bocca di tutti (Crocetti, 2010), Atto di vita nascente (Lietocolle Graal, 2010), La vita chiara (transeuropa, 2011), Serie fossile (Crocetti, 2015), Gli Scomparsi – storie da “Chi l’ha visto?” (Gialla Oro pordenonelegge, 2016) y Giardino della gioia (inédito).

Prosa:

L'infinito mélo (sossella, 2011).


viernes, 12 de mayo de 2017

Raffaele Carrieri



ESPERA DE NADA

La luz no se me ha hecho compañera
sobre la tierra ni hermana el agua.
El afable agua pluvial
que materna adormece
al viejo recaudador
y a la joven rana.
Habría querido cerrar el cielo
como una simple puerta
para quedarme un día
acurrucado en la hierba
en espera de nada.


ME DUELE


Sigo a mi pipa
Como un ciego sigue
a otro ciego.
Cielo no hay esta noche,
no hay ni siquiera
un poco de cielo
sobre el que andar.
Me duele la pipa, esta noche.


FLOR DE ESPINA


Abandono el festín
la taza el tambor
y vuelvo a la flor de espina.
La manera de matar de ustedes
de cantar y hacer el amor
no me pertenece.

(versión de G.M.)


Original italiano:

ATTESA DI NIENTE
La luce non mi è stata compagna
sulla terra né l’acqua sorella.
L’affabile acqua piovana
che materna addormenta
il vecchio gabelliere
e la giovane rana.
Avrei voluto chiudere il cielo
come una semplice porta
per restare una giornata
acquattato sull’erba
in attesa di niente.


MI DUOLE

Seguo la mia pipa
Come un cieco segue
Un altro cieco.
Cielo non v’è stasera,
non c’è neanche
un poco di cielo
su cui andare.
Mi duole la pipa, stasera.


FIORE DI SPINA

Abbandono il festino
la tazza il tamburo
e torno al fiore di spina.
Il vostro modo di uccidere
di cantare e fare all’amore
non mi appartiene.


de Poesie scelte; Mondadori,1976
.

Biografía:

Raffaele Carrieri (Taranto, 23 febrero 1905 – Pietrasanta, 1984)
A los catorce años abandonó su ciudad natal y viajó a Albania, Montenegro y otros países de los Balcanes, donde vivió de pequeños trabajos. Todavía muy joven participó en la Impresa di Fiume organizada por Gabriele D'Annunzio, durante la cual fue herido. Pasó su convalecencia en Taranto, y luego se embarcó como marinero a bordo de buques mercantes, teniendo así oportunidad de conocer una serie de puertos en el Mediterráneo, europeos y norafricanos.

De vuelta en Italia fue recaudador de impuestos en Palermo. A partir de esta experiencia tomará vida su primer colección de poemas (Il lamento del Gabelliere,Milán,1945). En 1923 se trasladó a París, donde se las arregló para estar en contacto con importantes intelectuales de vanguardia. En 1930, fortalecido por los conocimientos acumulados en Francia, se trasladó a Milán y comenzó a trabajar como crítico de arte para varios periódicos, entre ellos Il Corriere della Sera.

Esta será una actividad que llevará a cabo toda la vida. Escribe monografías dedicadas a grandes artistas contemporáneos: Modigliani, Picasso, Cendrars, Campigli, Fiume, Guttuso, Cantatore y poetas e intelectuales, incluyendo al exiliado armenio Hrand Nazariantz. Después de la guerra publica una serie de colecciones de poemas que le valdrá reconocimiento crítico y premios como el Viareggio por el libro "Il Trovatore" (Mondadori). Murió en 1984 en Pietrasanta donde se había retirado hacía algunos años.


Obras:

Lamento del gabelliere (1945), Souvenir caporal (1946), La civetta (1949), Il trovatore (1953), Calepino di Parigi (1954), Canzoniere amoroso (1958), La giornata è finita (1963), Io che sono cicala (1967), La formica Maria (1967), Stellacuore (1970), Le ombre dispettose (1974), Il venditore di ventagli (1975), Mélusine a cura di Aglauco Casadio. Ed. Della Cometa, Roma (1989).









domingo, 7 de mayo de 2017

Elsa Morante



Madrigal en forma de gato

La rosa es la forma de las beatitudes.
Beata la angustia en forma de rosa.
Beato el desorden y la libídine sangrienta
la desvergonzada pasión de sí los excesos de velocidad y
las orgías fúnebres
el negro rechazo del casamiento las banderas de la ultranza
las corazas de la ignorancia
los varios equívocos del egoísmo los enmascaramientos de

los andrajos
las caridades como pretextos las inmundicias deificadas
los prejuicios de casta la coartada historicista
las complicidades actuales, la adoración de los padres                                                                         fariseos, el
miedo a la castración
la cándida traición el llanto fanfarrón [1]
la cuerda sentimental y la espada de la razón
beatas las secreciones las vísceras de la literatura el oratorio
la mistificación
cuando finalmente se abren en forma de rosa!
el muchacho que se cree protagonista del mundo
protagonista aún si bandido, y más aún si bandido….
será siempre beato en el centro de la rosa.
Y él beato ignorará a los otros pecadores excluidos de la                                                                      rosa
y excluidos de sí mismos
no protagonistas del mundo
no leyenda de sí mismos
solos sin ningún adiós. Agonía sin ningún llanto
y ninguna rosa
el gato que no revienta.[2]

(Versión de G.M.)




Original Italiano:


Madrigale in forma di gatto 


La rosa è la forma delle beatitudini.
Beata l’angoscia in forma di rosa.
Beato il disordine e la libidine sanguinosa
la passione di sé invereconda gli eccessi di velocità e
le orge funebri
il nero rifiuto dello sposalizio le bandiere dell’oltranza
le corazze dell’ignoranza
i vari equivoci dell’egoismo le mascherate degli stracci
le carità pretestuose le immondizie deificate
i pregiudizi di casta l’alibi storicistico
le complicità attuali, l’adorazione ai padri farisei, la
paura della castrazione
il candido tradimento il pianto vantone
la corda sentimentale e la spada della ragione
beate le secrezioni i visceri della letteratura l’oratorio
la mistificazione
quando finalmente s’aprono in forma di rosa!
Il ragazzo che si intende protagonista del mondo
protagonista anche se bandito, anzi di più perché bandito…
starà sempre beato al centro della rosa.
E lui beato ignorerà gli altri peccatori al bando della rosa
e al bando di se stessi
non protagonisti del mondo
non leggenda di se stessi
soli senza nessun addio. Agonie senza nessun pianto
e nessuna rosa
Il gatto che non crepa.


[1] Il vantone (Lo spaccone): el jactancioso, el fantafarrón, es una obra de teatro de Pasolini, 1963.
[2] Después de leer Poesia in forma di rosa, de Pasolini, en 1964, Elsa Morante le envía a su amigo este texto “bromista” en el que lo acusa de hipocresía, falso amor al proletariado, mala fe ideológica, narcisismo etc.




Biografía:
Elsa Morante (Roma, 18 de agosto de 1912 - Roma, 25 de noviembre de 1985).
Su infancia transcurrió en el barrio popular del Testaccio. Hija ilegítima de una maestra judía (Irma Poggibonsi) y de un empleado de correos (Francesco Lo Monaco), fue reconocida como propia por Augusto Morante, vigilante en un instituto correccional de jóvenes. Comenzó muy joven a escribir cuentos y fábulas para niños, poesías y cuentos breves que fueron publicándose a partir de 1933 y hasta principios de la Segunda Guerra Mundial en varias revistas, entre otras en Il Corriere dei Piccoli, Il Meridiano di Roma, I Diritti della Scuola y Oggi.
En 1941 se casa con Alberto Moravia.
Hacia el final de la Segunda Guerra Mundial, para huir de las represalias nazis, abandonó con su marido la Roma ocupada y se refugiaron en Fondi, un pueblo cercano a Cassino. Esta zona de la Italia meridional aparecerá a partir de ahora de forma frecuente en la obra narrativa de ambos escritores: en el caso de Elsa Morante, especialmente en su novela La Storia. Durante este periodo empezó a traducir al italiano el diario de Katherine Mansfield y sus obras posteriores reflejarán la influencia de Mansfield.
Se separó de Moravia en 1961.
La voz de E.M. es reconocible desde las primeras palabras de cualquiera de sus textos. Corriendo el riesgo de transformarse en la sombra de su marido, Morante es quien se alza con una envergadura que tiene pocos antecedentes en la literatura italiana. Giorgio Agamben, ha escrito textos bellísimos sobre su admirada amiga.


Bibliografía:

Il gioco segreto (1941),Le bellissime avventure di Caterì Dalla Trecciolina (1942), Menzogna e sortilegio (1948), L'isola di Arturo (1957), Alibi, poesía (1958), Lo scialle andaluso (1963), Il mondo salvato dai ragazzini (1968), La Storia (1974), Aracoeli (1982), premio Médicis de novela extranjera, Pro o contro la bomba atomica e altri scritti ,ensayos (1987), Diario 1938, 1989, Opere, 1988-1990. Racconti dimenticati (2002), Piccolo Manifesto dei Communisti (senza classe né partito) (2004).


miércoles, 3 de mayo de 2017

Luigi Pulci



Profesión de fe de Margutte


LLegando Morgante un día a un cruce de caminos,
salido de un valle en un gran bosque,
vio venir de lejos, por el rabillo del ojo,
a un hombre que por el rostro parecía todo triste.
Dio con la cabeza del badajo un golpe
en tierra, y dijo: “A este no lo conozco”;
y procedió a sentarse sobre una piedra,
hasta que este llegó a donde estaba.

Morgante miró sus miembros con desconfianza
muchas muchas veces de la cabeza a los pies,
porque le parecían extraños, hórridos y feos;
-Dime tu nombre,-dijo- viandante.-
Aquel respondió:-Mi nombre es Margutte;
y tuve ganas también yo de ser gigante,
después a la mitad me arrepentí:
fíjate que de hecho mido sólo cuatro metros.-

Dijo Morgante:-Seas bienvenido:
hé aquí que tendré no obstante un frasquito al lado,
que de dos días a esta parte no he bebido;
y si vienes conmigo,
te trataré en el camino como es debido.
Dime otra cosa: no te he preguntado
si eres cristiano o sarraceno,
o si crees Apolo o Cristo.-

Respondió entonces Margutte:-Para hacértela corta,
no creo más en el negro que en azul,
creo en el capón, asado o hervido;
y creo alguna vez aún en la manteca,
en la cerveza, y cuando no la tengo, en el mosto,
y mucho más en el aspro que en el mangurro (1);
pero sobre todo tengo fe en el buen vino,
y creo que quien lo crea serán salvado.

y creo en la torta y el buñuelo:
una es la madre y el otro su hijuelo;
y el verdadero padrenuestro es el hígado asado,
y pueden ser tres, dos o uno solo,
y deriva del hígado eso al menos.
Y porque yo quiero beber con un barreño(2),
si Mahoma el mosto prohíbe y censura,
creo que ha de ser un fantasma o un sueño ;

Apollín debe ser el delirio,
y Trivigante el aquelarre.
La fe es como las cosquillas (3):
por discreción espero que entiendas.
Ahora podrías decir que soy un hereje:
a fin de no gastar palabras vanas,
verás que mi estirpe no se desvía
y no soy terreno cultivable.

Esta fe es como el hombre se la procura.
¿Quieres ver qué fe es la mía?,
que nacido soy en Bursa, allá en Turquía
de un ortodoxo y una monja griega.
Y al principio me gustaba
tocar el rabel, porque había fantasía
en cantar de Troya y de Héctor y de Aquiles,
no ya una vez, sino miles y miles.

Luego que dejó de gustarme tocar la guitarra,
comencé a llevar el arco y el carcaj.
Un día tuve una riña en la mezquita,
y maté a mi viejo padre,
me puse en la cintura esta cimitarra
y comencé a pasear por el mundo;
y por compañeros me traje conmigo
todos los pecados griegos y turcos.

de hecho cuantos contiene el infierno:
tengo setenta y siete de los mortales,
que no me dejan jamás ni en verano ni en invierno;
¡piensa cuántos no tendré de los venales!
No creo, si durase eternamente el mundo,
que se pudieran cometer tantos males
cuantos he cometido yo solo en una vida;
y en orden alfabético los recuerdo.

Il Morgante, canto XVIII, octavas 134-142


(Versión de G.M.)





Original Italiano:


Professione di fede di Margutte


134
Giunto Morgante un dì in su ’n un crocicchio,
uscito d’una valle in un gran bosco,
vide venir di lungi, per ispicchio,
un uom che in volto parea tutto fosco.
Dètte del capo del battaglio un picchio
in terra, e disse: «Costui non conosco»;
e posesi a sedere in su ’n un sasso,
tanto che questo capitòe al passo.

135
Morgante guata le sue membra tutte
più e più volte dal capo alle piante,
che gli pareano strane, orride e brutte:
- Dimmi il tuo nome, - dicea - vïandante. -
Colui rispose: - Il mio nome è Margutte;
ed ebbi voglia anco io d’esser gigante,
poi mi penti’ quando al mezzo fu’ giunto:
vedi che sette braccia sono appunto. -

136
Disse Morgante: - Tu sia il ben venuto:
ecco ch’io arò pure un fiaschetto allato,
che da due giorni in qua non ho beuto;
e se con meco sarai accompagnato,
io ti farò a camin quel che è dovuto.
Dimmi più oltre: io non t’ho domandato
se se’ cristiano o se se’ saracino,
o se tu credi in Cristo o in Apollino. -

137
Rispose allor Margutte: - A dirtel tosto,
io non credo più al nero ch’a l’azzurro,
ma nel cappone, o lesso o vuogli arrosto;
e credo alcuna volta anco nel burro,
nella cervogia, e quando io n’ho, nel mosto,
e molto più nell’aspro che il mangurro;
ma sopra tutto nel buon vino ho fede,
e credo che sia salvo chi gli crede;

138
e credo nella torta e nel tortello:
l’uno è la madre e l’altro è il suo figliuolo;
e ’l vero paternostro è il fegatello,
e posson esser tre, due ed un solo,
e diriva dal fegato almen quello.
E perch’io vorrei ber con un ghiacciuolo,
se Macometto il mosto vieta e biasima,
credo che sia il sogno o la fantasima;

139
ed Apollin debbe essere il farnetico,
e Trivigante forse la tregenda.
La fede è fatta come fa il solletico:
per discrezion mi credo che tu intenda.
Or tu potresti dir ch’io fussi eretico:
acciò che invan parola non ci spenda,
vedrai che la mia schiatta non traligna
e ch’io non son terren da porvi vigna.

140
Questa fede è come l’uom se l’arreca.
Vuoi tu veder che fede sia la mia?,
che nato son d’una monaca greca
e d’un papasso in Bursia, là in Turchia.
E nel principio sonar la ribeca
mi dilettai, perch’avea fantasia
cantar di Troia e d’Ettore e d’Achille,
non una volta già, ma mille e mille.

141
Poi che m’increbbe il sonar la chitarra,
io cominciai a portar l’arco e ’l turcasso.
Un dì ch’io fe’ nella moschea poi sciarra,
e ch’io v’uccisi il mio vecchio papasso,
mi posi allato questa scimitarra
e cominciai pel mondo andare a spasso;
e per compagni ne menai con meco
tutti i peccati o di turco o di greco;

142
anzi quanti ne son giù nello inferno:
io n’ho settanta e sette de’ mortali,
che non mi lascian mai lo state o ’l verno;
pensa quanti io n’ho poi de’ venïali!
Non credo, se durassi il mondo etterno,
si potessi commetter tanti mali
quanti ho commessi io solo alla mia vita;
ed ho per alfabeto ogni partita.


(1) Aspro es una moneda de más valor que el mangurro, por eso Margutte la prefiere.
(2) Un ghiacciuolo es una especie de barreño de madera para meter el hielo.
(3) Isabel González arriesga en su Antología de la literatura italiana, Ariel, Barcelona, 1996, que el sentido de este verso podría ser: La fe es como las cosquillas, algunos las sienten otros no. 



Luigi Pulci (Florencia; 15 de agosto de 1432-Padua; 11 de noviembre de 1484), poeta italiano, de familia noble pero de pocas posibilidades económicas, no pudo tener una educación humanística. Gracias a que en 1461 empezó a frecuentar la casa de los Medici e hizo amistad con Lorenzo, pudo "pulirse" un poco.
Su obra maestra Il Morgante, primero de los cuatro grandes libros de la letteratura cavalleresca italiana (Orlando Innamorato de Boiardo (1483), Orlando Furioso de Ariosto (1532) y Gerusalemme liberata de Tasso (1581)) retoma en forma cómica (o paródica) los asuntos relatados en la Chanson de Roland del ciclio francés.

Morgante es un gigante que se convierte al cristianismo y acompaña a Orlando en su campaña. Es una idea generalizada entre los críticos que la verdadera creación de Pulci recae sobre el personaje original (único enteramente de su cosecha) Margutte. El credo, o profesión de fe que presentamos son sus octavas más clásicas, seguidas por aquellas de las comilonas que recuerdan los gargantuescos escenarios de Rabelais.



Cesare Zavattini

  Quiero enseñarles a los pobres un juego muy hermoso. Suban la escalera con paso de forasteros (esta vez regresen a casa más tarde de lo ac...